Velocidad de carga web: por qué importa y cómo mejorarla
La velocidad de carga es uno de esos aspectos técnicos que un visitante no piensa de forma consciente, pero que sí nota, y mucho, en cómo se siente al usar una web. Cada segundo de más aumenta las probabilidades de que esa persona se marche antes de ver nada.
El impacto directo en las visitas
Numerosos estudios sobre comportamiento web muestran que, a partir de unos pocos segundos de espera, la tasa de abandono aumenta de forma muy pronunciada. Una web lenta no solo molesta: pierde clientes de forma silenciosa, sin que el negocio llegue a saber cuántos.
También afecta al posicionamiento en Google
Google tiene en cuenta la velocidad de carga como uno de los factores para decidir qué páginas mostrar primero en sus resultados. Una web lenta compite en desventaja frente a otras más rápidas, aunque el contenido sea igual de bueno.
Qué suele ralentizar una web
Imágenes demasiado pesadas sin optimizar, exceso de plugins o scripts innecesarios, y un alojamiento (hosting) de baja calidad, son las causas más habituales de que una web vaya lenta, especialmente en las creadas con plataformas basadas en plugins.
Qué se puede hacer para mejorarla
Optimizar el tamaño de las imágenes, eliminar elementos que no aportan valor real, y elegir una base tecnológica pensada para el rendimiento desde el diseño (en lugar de añadir velocidad como un parche después) son las acciones que más impacto tienen.
En LUREQO construimos las webs pensando en la velocidad desde el primer día, no como un añadido posterior. Contacta con nosotros si quieres que analicemos la velocidad actual de tu web.
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